Rutina de yoga antiansiedad para adolescentes
La ansiedad es un problema común en adolescentes, que puede afectar su bienestar emocional, salud mental y calidad de vida. Los adolescentes son particularmente vulnerables a la ansiedad debido a los cambios físicos, emocionales y sociales que ocurren durante esta etapa de su vida.
Causas de la ansiedad en adolescentes:
- Presiones escolares y altas expectativas
- Cambios físicos y emocionales de la pubertad
- Relaciones sociales e interacciones con los pares
- Problemas familiares y conflictos
- Eventos estresantes como exámenes, competiciones deportivas, etc.
En este artículo, le detallaremos una rutina especial de yoga para reducir la ansiedad en adolescentes.
Rutina de yoga para la ansiedad en adolescentes
1. Postura del Niño (Balasana)
Balasana, o la postura del niño, es un asana de confort, relajación y arraigo, que se encuentra en todas las prácticas de yoga. También permite, según sus variaciones, estimular el proceso de digestión.
Técnica: Póngase de rodillas, con las nalgas tocando los talones y las rodillas separadas al ancho de las caderas. Tome una gran inspiración y deslice las manos hacia adelante. Deje que su espalda se alargue suavemente, sentándose sobre los talones, y que su vientre se pegue a los muslos. Su parte frontal debe tocar el suelo. Para intensificar la postura, estire los brazos hacia adelante, con los dedos en el suelo en forma de copa invertida y los codos levantados.
2. Marjariasana (la postura del gato)
Técnica: A cuatro patas, inhale arqueando suavemente la espalda y levantando la cabeza (postura de la vaca). Exhale redondeando la columna vertebral y llevando el mentón hacia el pecho. Alterne estos movimientos sincronizándolos con la respiración.
3. Vajrasna (la postura del diamante)
Vajrasana, o la postura del diamante, es una asana simple y accesible, conocida por sus virtudes calmantes. Favorece la digestión, calma el sistema nervioso y ayuda a reducir el estrés y la ansiedad. Gracias a su estabilidad, se usa a menudo para la meditación o la respiración consciente, especialmente en adolescentes.
Técnica: Colócate de rodillas, con los glúteos apoyados sobre los talones. Los dedos gordos de los pies se tocan atrás, mientras que los talones se separan ligeramente para acomodar la pelvis. Si es necesario, puedes separar un poco las rodillas para mayor comodidad. Asegúrate de mantener la espalda recta, la cabeza alineada con la columna vertebral, sin inclinarla hacia adelante.
Coloca las manos sobre los muslos, palmas hacia arriba para una postura de apertura, o hacia abajo para un efecto más arraigado e interior.
4. Vrikshasana (postura del árbol)
Vrikshasana es la contracción de la palabra sánscrita vriksha , que significa «árbol», y asana , postura. Esta postura simboliza la estabilidad y el arraigo.
Técnica: De pie, coloca un pie sobre el muslo opuesto. Las manos están en oración sobre el pecho o levantadas por encima de la cabeza. Fija un punto frente a ti para mantener el equilibrio y respirar profundamente.
6. Postura del Pez (Matsyasana)
El nombre de esta postura, el pez, proviene del hecho de que al adoptarla en el agua, podemos flotar. En el plano físico, corrige eficazmente la tendencia a encorvar los hombros. También tonifica los nervios del cuello y la espalda. En el plano mental, con esta posición de apertura y estiramiento del pecho, esta āsana hace milagros: nos ayuda a abrir nuestro corazón al mundo. Es una postura de expansión que aligera las vías respiratorias.
Técnica : acostado boca arriba, piernas estiradas, desliza las manos bajo los glúteos o colócalas a los lados del cuerpo. Al inhalar, empuja ligeramente con los codos para levantar el pecho y arquear la parte superior de la espalda. La cabeza descansa suavemente en el suelo o queda ligeramente suspendida, con la garganta abierta. Respira profundamente en la caja torácica.
7. Virbhadraasana 1 (Guerrero 1)
La postura del Guerrero 1, o Virabhadrasana 1 en sánscrito, toma su nombre del guerrero legendario Virabhadra, creado por el Señor Shiva para restaurar el equilibrio cósmico. Esta postura encarna no solo la fuerza física, sino también la resiliencia y la sabiduría para enfrentar los desafíos de la vida.
Técnica: Desde Tadasana, coloca el pie trasero a 45 grados, con los talones alineados o ligeramente más cerca que el ancho de las caderas para mayor estabilidad. Presiona el borde exterior del pie trasero contra la esterilla, endereza la pierna trasera. Dobla la rodilla delantera a 90° y alinea las caderas y el pecho hacia adelante. Estira los brazos por encima de la cabeza, con las palmas enfrentadas o tocándose. Mira hacia adelante o hasta tus pulgares si es cómodo para el cuello.
Precaución: Asegúrate de no arquear la parte baja de la espalda activando el tronco para sostener la columna vertebral. Mantén la estabilidad presionando ligeramente ambos pies. En caso de dolor en la rodilla o la cadera, reduce la profundidad de la zancada.
8. Parsvottanasana (la postura del gran estiramiento lateral)
Parsvottanasana, o la postura del estiramiento intenso de los costados, combina anclaje, equilibrio y estiramiento profundo. Formada por las palabras sánscritas "Parsva" (costados) y "Uttanasana" (flexión intensa), invita a un alargamiento intenso del torso sobre las piernas. Según B.K.S. Iyengar, esta postura tiene un efecto calmante sobre el sistema nervioso: "refresca el cerebro y calma los nervios", ideal en períodos de tensión o calor.
Técnica: De pie al frente de la esterilla, retrocede la pierna derecha un paso medio, con el pie ligeramente abierto. Alinea las caderas hacia adelante y ancla bien ambos pies en el suelo. Coloca las manos en oración detrás de la espalda (o agarra tus codos si es necesario). Inhala para alargarte, luego exhala inclinándote hacia adelante desde las caderas. La mirada se posa sobre las espinillas. Siente el estiramiento en la parte posterior de las piernas y la apertura de la parte superior del cuerpo. Recuerda repetir la postura del otro lado para un trabajo equilibrado.
9. Bhujangasna (la postura de la Cobra)
La postura de la cobra o Bhujangasana es una postura de yoga de extensión hacia atrás. Bhujangasana proviene de la palabra sánscrita «bhujanga», que significa «serpiente». Como tal, puede dividirse en «bhuja» que significa «brazo» o «hombros» y «anga» que significa «miembro». Esta postura sirve para fortalecer sin forzar: una extensión suave que activa la musculatura dorsal, activa el chakra del corazón en adolescentes.
Técnica: acostado boca abajo, mentón en el suelo, manos bajo los hombros, inhale y eleve suavemente la parte superior del torso con la fuerza de la espalda. Los brazos sostienen pero no empujan, como la cobra que no tiene brazos ni manos.
10. Nadishodhna pranayama
Nadi Shodhana, o respiración alterna, es un ejercicio de pranayama que purifica los canales energéticos (nadis), equilibra los dos hemisferios cerebrales y calma profundamente el sistema nervioso. Es una práctica ideal para calmar la agitación mental, reducir el estrés y favorecer la claridad interior.
Técnica: Siéntate cómodamente, con la espalda recta y los hombros relajados. Coloca la mano derecha frente al rostro: pon el índice y el medio entre las cejas (en el nivel del tercer ojo), el pulgar cerca de la fosa nasal derecha y el anular cerca de la izquierda.
Comienza con una inspiración y una expiración profundas, con ambas fosas nasales abiertas.
Luego:
- Cierra la fosa nasal derecha con el pulgar, inhala lentamente por la izquierda.
- Retén ligeramente la respiración.
- Cierra la fosa nasal izquierda con el anular, exhala por la derecha.
- Inhala por la fosa nasal derecha, retén de nuevo, luego exhala por la izquierda.
Este vaivén constituye un ciclo completo. Repite durante unos minutos, a tu ritmo, manteniendo una respiración calmada y consciente.
11. Meditación
La meditación de atención plena, o mindfulness, es una práctica de observación amable del momento presente. Consiste en enfocar la atención en lo que sucede aquí y ahora, en uno mismo y a su alrededor, sin juicio ni distracción. Este estado de presencia favorece la calma mental, reduce el estrés y mejora la calidad de vida diaria.
Técnica: Siéntate cómodamente, en silencio o con un ambiente sonoro suave. Cierra los ojos si te ayuda. Dirige toda tu atención a tu respiración: siente el aire entrar y salir por tus fosas nasales, observa el movimiento natural de tu abdomen. Cada vez que tu mente se distraiga, tráela suavemente de vuelta a la inspiración y luego a la expiración.
Este anclaje en la respiración te centra en el presente y te conecta plenamente con la experiencia del momento.
Para terminar, los beneficios del yoga para la ansiedad en adolescentes:
Las posturas de yoga pueden ayudar a los adolescentes a manejar la ansiedad y a sentirse más tranquilos y centrados. Aquí algunos beneficios:
- Reduce el estrés y la ansiedad
- Mejora la concentración y la confianza en uno mismo
- Ayuda a desarrollar hábitos saludables y positivos
- Favorece una mejor gestión de las emociones











